Cómo elegir hosting de Minecraft: lo que hay que mirar antes de pagar
Casi todos los hostings de Minecraft prometen lo mismo en la portada. Las diferencias están en la letra pequeña y en cómo va el servidor un viernes por la noche con todos conectados. Esta es la lista que usaríamos nosotros para elegir, sirve para comparar cualquiera.
1. La RAM: cuánta, y si es solo tuya
Es lo que más se nota. Mira cuántos GB da el plan, y sobre todo si están reservados para ti o si el proveedor vende más RAM de la que tiene la máquina (sobreventa): funciona hasta que todos los servidores se usan a la vez, que es justo cuando juegas tú.
Desconfía de la RAM «ilimitada»: una máquina tiene la que tiene. Para saber cuánta necesitas, mira nuestra guía de RAM; como referencia, 4 GB dan para un grupo de amigos sin mods y un modpack grande pide 8 GB o más.
2. La CPU y el disco
Minecraft usa sobre todo un núcleo para el mundo, así que importa más que ese núcleo sea rápido que tener muchos. Pregunta qué procesador usan: si no lo dicen, suele ser por algo.
El disco, mejor NVMe: el mundo se guarda y se carga constantemente. Y que haya redundancia (dos discos en espejo), para que un disco roto no se lleve tu mundo.
3. Dónde está el servidor
Si jugáis desde España, un servidor en Europa da un ping bajo; uno en Estados Unidos se nota. Mira la ubicación del centro de datos, no la de la empresa.
4. Copias, y que tus datos sean tuyos
Que haya copias de seguridad que puedas restaurar tú, sin esperar a soporte, y que puedas descargar tu mundo entero cuando quieras. Si un hosting pone pegas para llevarte tu mundo, es una forma de retenerte.
5. El panel: mods, versiones y archivos
Lo mínimo es consola, archivos y poder cambiar de versión. Lo cómodo es instalar mods, plugins y modpacks desde el propio panel, y cambiar entre Paper, Fabric, Forge o NeoForge sin abrir un ticket.
6. Precio, permanencia y devoluciones
Compara el precio por GB de RAM, no el del plan más barato. Mira si hay permanencia, si el precio sube al renovar y qué pasa si no te convence: una garantía de devolución dice mucho de quien la ofrece. Y lee qué hacen con tu servidor si un pago falla: cuántos días tienes antes de que se borre.
7. ¿Y los gratis?
Para probar están bien: suelen tener cola para arrancar, se apagan cuando no hay nadie y van justos de RAM. Para una partida de semanas con gente que entra a horas distintas, un servidor encendido siempre se nota.
Cómo queda NapNodes en esta lista
Para que puedas comparar: RAM reservada, sin sobreventa, a 2 € por GB al mes; discos NVMe en espejo; servidores en la Unión Europea (OVHcloud, Francia); 2 copias que creas y restauras tú, más una diaria automática; descargas tu mundo cuando quieras; mods, plugins y modpacks con un clic, y cambio de tipo y versión desde el panel; sin permanencia, 72 horas de devolución la primera vez y 14 días de desistimiento; y, cuando hay plazas, una prueba gratis de Minecraft de 48 horas, sin tarjeta.
Si otro hosting cumple mejor lo que a ti te importa, elígelo: esta lista es para eso.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la sobreventa en un hosting de Minecraft?
Vender más RAM de la que tiene la máquina, contando con que no todos los servidores la usan a la vez. Cuando sí la usan (por la noche, el fin de semana), todos van lentos. Con RAM reservada eso no pasa.
¿Qué es mejor, más RAM o mejor CPU?
Las dos importan, pero Minecraft depende mucho de un solo núcleo rápido. Con la RAM justa para tu partida, una CPU rápida se nota más que RAM de sobra.
¿Merece la pena un hosting gratis?
Para probar, sí. Para jugar en serio con un grupo, suelen quedarse cortos: colas para arrancar, apagado sin jugadores y poca RAM.
¿Qué debe incluir un buen hosting de Minecraft?
RAM reservada, CPU rápida, disco NVMe con redundancia, servidores cerca de tus jugadores, copias que restauras tú, poder descargar tu mundo, panel con mods y versiones, sin permanencia y con una política de devoluciones clara.
¿Lo montamos?
Servidores de Minecraft desde 8 € al mes, sin sobreventa: tu RAM es solo tuya. Y si quieres probar antes, 48 horas gratis, sin tarjeta.